La paz viene con la justicia y es justo, que la protesta de un pueblo, sea escuchada. Censo 2023.

Por: Guillermo Siles Paz. OMI

Una gran preocupación vivimos esta tarde de viernes 11 de noviembre. La violencia que vimos a través de las pantallas y la cantidad de videos que nos legaron por medio del WhatsApp, solo ratifican una realidad. Que va perdiéndose el control. Si el gobierno no escucha y responde al pedido de Santa Cruz, seguiremos viviendo días de zozobra. La represión no es una buena respuesta.

La situación es que, dado que el equipo técnico reunido en Trinidad definió que el censo debería de ser en marzo o abril del 2024, ahora solo corresponde al presidente promulgar un nuevo decreto. La población cruceña quedó totalmente frustrada porque varias semanas de reuniones, discusión, presión social y un paro cívico de más de 20 días, no sirvieron para cambiar la decisión. El equipo técnico del INE tenía la última palabra. Al parecer estaba tan bien pensada que nada se podía modificar.  ¿Será tan así?

Cuando la comisión técnica de Santa Cruz, en la tarde del día martes 8 de noviembre se salieron de las mesas técnicas, comprendieron que fueron utilizadas y que no había ninguna voluntad de modificar las ideas definidas ya, por el INE. La propuesta de Santa Cruz, ni siquiera fue considerada, al contrario, fue ninguneada, consideradas sus actividades a pocas e insignificantes.

Ahora qué viene, dónde presionar. Es el momento de la incertidumbre. La población, en las diferentes rotondas y puntos de bloqueos fueron dialogando y también buscando alternativas. Mientras tanto, la ministra de la presidencia fue buscando, y clasificado los diferentes hechos, en los que, los bloqueadores cometieron una serie de daños, errores y malas acciones, en contra de algunos ciudadanos que querían trabajar y estaban en contra del paro, ahí se llegó a violentar los bloqueos.  El gobierno clasificó todas las agresiones, muertes, heridos y violaciones a los derechos de los trabajadores, atribuyendo a los promotores del paro, como responsables.

Como para dar más gasolina al fuego, el relato que hizo la ministra de la presidencia, nada más ni nada menos, confirmó que todos los gobiernos son iguales, sean de derecha o de izquierda. Porque siempre tratan de buscar culpables y de diseñar, en su imaginario, estrategias de sedición y golpe. No aceptan la protesta social, no aceptan que el pueblo tiene un pedido. No se dan cuenta que la violencia viene de ellos.

Han pasado los días y hasta ahora el presidente no dice nada, al contario envió a la policía para reprimir y juntos a los activistas del MAS se fueron a enfrentar con la población. Como verdaderas milicias, encapuchados, armados con palos, piedras, petardos y protegidos por la policía, se fueron a desbloquear y ahí se encontraron con una resistencia de los vecinos. La violencia genera violencia, pero lo triste es cuando la policía. en vez de apaciguar, reprime a los que están en bloqueo, y no se cansaron de disparar los gases lacrimógenos.

¿Y ahora quién para la violencia?  y ¿quién asume la responsabilidad de estos hechos? Lo cierto es que todo esto podía evitarse, aceptando la propuesta que sólo lleva en diferencia unos meses, pero como el gobierno quiere mostrar que tiene base social y está en el poder, no se doblega y peor no acepta ninguna otra propuesta, que la que han diseñado el INE. Aunque como todo sabemos, ya la han modificado para sus intereses. La anterior ministra de planificación dijo que todo está listo, lo mismo lo ratifico el anterior director del INE. ¿y qué pasó? Porque lo cambiaron, que intereses había por medio, y si cambiaron una vez, porque no lo pueden cambiar otra vez, pensando en el departamento que estaba pidiendo ser escuchado.

La violencia seguirá y no tiene límites, la población de Santa Cruz está muy molesta porque el gobierno, en vez de ayudar a resolver el problema, lo vuelve a incendiar con sus gases y apoyando a los que quieren que se levante el paro cívico.

Si el gobierno apostó por el cansando de la gente, creo que ahora se equivoca, porque todas las arremetidas que hizo el gobierno, lo único que hizo es fortalecer a la gente y generar un rechazo a todo lo que no sea, la modificación de la fecha. El cabildo del 30 de octubre fue quien dio esta dirección, pero ahora y frente a las dificultades que hay, el nuevo cabildo del 13 de noviembre, qué otras determinaciones tomarán.

Lo único que le queda al gobierno central es poner una fecha que beneficie a Santa Cruz. Así apacigua todo el paro y los problemas que van agudizándose. Al final la paz tiene que venir con justicia y es justo, que la protesta de un pueblo, sea escuchada. Censo 2023, no queda otra.

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