BOLIVIA EN LA INCERTIDUMBRE

Por: Guillermo Siles Paz, OMI

Bolivia tiene un nuevo presidente desde el 8 de noviembre de 2020 y surge a raíz de la elección repetida. Las elecciones del 2019 fueron anuladas, después que la OEA presentara un documento donde concluye que hubo «operaciones dolosas» en las elecciones del pasado 20 de octubre 2019 que alteraron «la voluntad expresada en las urnas». «Las manipulaciones e irregularidades señaladas no permiten tener certeza sobre el margen de victoria del candidato (Evo) Morales sobre el candidato (Carlos) Mesa».

El gobierno de Arce entró a gobernar el país, después que gano en las elecciones de octubre 2020, e ingresa con mucha confusión, porque no se esperaba un triunfo tan marcado. Muchos fueron los factores, sin embargo, el nuevo gobierno entró para dar pacificación y resolver la economía catastrófica, que dejó el gobierno saliente de Jeanine Añez.

Han pasado ya más de siete meses y el país se encuentra en una gran incertidumbre, porque la situación de la pandemia, no dio lugar a generar una dinámica de trabajo normal. Pese a que el gobierno pretendió resucitar la economía del país. En varios momentos, el presidente  Arce había criticado a Añez, que no tenía capacidad para resolver la economía en medio de la pandemia y que al contrario generó una crisis financiera parecida al gobierno de Siles (1982). De hecho, la economía cayó abruptamente, que se reflejó en el Producto Interno Bruto (PIB) en 2020. Lamentablemente desde que asumió el nuevo gobierno, hasta ahora, no se nota un planteamiento financiero coherente, que permita salir de este entuerto financiero. Porque el gobierno no ha presentado una política financiera que saque a Bolivia de la crisis.

Los datos muestran un déficit fiscal de (9,7% previsto para 2021) debido a la inflexibilidad del gasto corriente y de la inversión destinada a edificar elefantes blancos; un déficit comercial alto, que persistirá por la caída de las exportaciones y por la inflexibilidad a la baja de las importaciones y que incrementará el déficit en cuenta corriente (3,7% del PIB para 20213); una creciente deuda pública externa (12.496 millones de dólares a febrero4), provocada por la insolvencia del fisco que ya no goza de los ingresos provenientes de la exportación de gas y minerales, que obliga a recurrir al crédito extranjero o al crédito interno; una reducción en picada de las reservas internacionales de divisas y oro (4.526 millones de dólares a marzo5), debido a que el gobierno las utiliza con más frecuencia e intensidad ante la desaparición de las rentas extraordinarias de la época de bonanza. (CEDLA). Todas las medidas no dieron resultados, lo que no da garantías al país, que estamos saliendo del pozo.

Por otra parte, todos estos meses nos encontramos encerrados en la situación, “fue golpe o sucesión constitucional”. Desde la visión del Gobierno, el mismo presidente Arce dice que el supuesto “golpe de Estado” contó con un manual a seguir y se planificó con varios meses de anticipación. Por ese presunto hecho son procesados en el país la expresidenta Jeanine Áñez, sus exministros y algunos exjefes policiales y militares. Por esa razón, hay como una especie de casa de brujas que pretender encontrar culpables de ese supuesto golpe, y acusar a personalidades como los principales responsables. En este mismo ambiento, se ve que detrás del presidente Arce esta Evo Morales que al parecer presiona para demostrar el supuesto golpe y esto hace que toda la situación social y política y económica, este más preocupada por esa situación, que por su reactivación.

Finalmente, la situación educativa es a ratos para llorar, porque muchas situaciones se vieron confirmadas. El gobierno ha pretendido la presencia de los profesores en una educación virtual y semi presencial y lamentablemente por la misma realidad, no es posible, porque casi el 50 % de los niños no tiene acceso a celular a internet. Por lo tanto, toda la idea de educación virtual ha generado un retroceso en la educación y los indicadores del analfabetismo han subido, porque muchos niños y jóvenes no tiene acceso a un profesor y peor a sus metodologías de enseñanza.

 “La educación virtual no es simplemente usar herramientas. La educación virtual basada en la tecnología educativa es una ciencia muy importante que ha venido perfilando el campo de la educación superior para diseñar y controlar científicamente la enseñanza – aprendizaje. De ahí que hoy se considera a los maestros como actores sociales para implementar toda la nueva currícula, y que el gobierno debe de ser más flexible para responde a sus nuevos desafíos.

En todo esto que es el rol de la iglesia «En Bolivia existe una tradición de mediación de la Iglesia Católica, y todos esperamos que siga siendo positiva. No hay que olvidar que la Iglesia Católica en América Latina, en el aspecto político, no es algo homogéneo. Pero la presencia de la Jerarquía católica en la pacificación fue fundamental, aunque el gobierno actual pretende hacer aparecer como socia y parte del golpe de Estado. Y en este afán su presencia es marcada porque tanto en la educación, como en la crítica situación, la iglesia ha ido presentado diferentes facetas de la vida cotidiana, peor también respondiendo a los nuevos desafíos. No se cansa de hacer conocer su voz profética, para que el país entre en una situación de paz, tranquilidad y crecimiento económico.

La credibilidad a la iglesia es bastante alta, sin embargó el gobierno actual, no da mucha importancia, solo busca desprestigiarla. . . /// GSP.

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