Padre Lucas Casaert OMI, el 8 de septiembre, cumple 62 años de vida religiosa.

El P. Lucas Casaert que desde 1966 vive en Bolivia y la mayoría de su vida lo vivió en Santa Cruz, este jueves 8 de septiembre cumple 62 años de su primera profesión religioso, es decir de vivir su vida consagrada.

Su ordenación lo había tenido el 20 de febrero de 1966 e inmediatamente fue enviado a la misión donde aún permanece y con todo cariño sirviendo a la comunidad de San Martin de Porres. Hoy es el vicario cooperador de la parroquia, pero como misionero oblato de María inmaculada vive en vida en comunidad y disfrutando del carisma especial de servir a los sencillos.

El P. Lucas Casaert de Baerdemaeker, nació en Bélgica un 11 de enero de 1940. Su historia es tan sencilla pero muy profunda a la vez. Porque al llegar a Bolivia él tuvo que ir a trabajar en Oruro, luego en los centros mineros y finalmente llegó a Santa Cruz. Aquí sembró muchas amistades y logró acompañar la fe del pueblo, desde el canto, el acompañamiento espiritual y finalmente acompañando a los niños en la fundación niño feliz. Que ya cumplió los 25 años de trabajo ininterrumpido.

Como todo misionero, tuvo que enfrentarse a realidades complejas y difíciles sobre todo cuando había que acompañar a los sencillos. Pero por suerte tuvo algunos maestros y amigos en su camino, Como el Padre Enrique Bujold y Padre Jaime Gagnon, que fueron sus compañeras de comunidad, quienes le apoyaron en sus iniciativas misioneras en Bolivia y fuera de aquí.

Siempre le gusto el canto desde su formación en el seminario, pero cuando llego a Bolivia, en particular a Santa Cruz, conoció a algunos amigos en la renovación carismática le motivaron a cantar al Señor, lo que le trajo muchos logros en su vida. Y pudo conocer muchos países y comunidades de fe. Predico varios retiros y dio muchos conciertos. Hoy ya no es posible, porque siempre hay que descansar de tanto trabajo. Pero mucho pueden disfrutar de sus numerosos discos que circulando por las redes y por los sistemas de audio modernos. Al final la música que cando hoy es la gran compañía para muchos hombres y mujeres de fe.

Al recordar sus 62 años de vida religiosa, piensa en todos los momentos que tuvo que enfrentarse en su caminar y sentir lo más profundo. Dios está siempre a su lado y le acompaña le protege y le da salud. Y como siempre dice: aquí estoy para seguir sirviendo hasta cuando lo quiera Dios, sirviendo a quienes necesitan de vivir la fe y el amor de Dios.

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